Hace dos años, Daniel era tan tímido que las palabras se le enredaban al hablar con desconocidos y deseaba que la tierra se lo tragara. Hoy está en el escenario de TEDx. ¿Qué cambió? Pequeños pero significativos esfuerzos. Hablar con una persona nueva a la vez, participar en un concurso de oratoria en su clase y luego enfrentarse a toda su clase graduanda. Daniel comparte cómo cada pequeño paso lo preparó para el siguiente, y cómo lo que parecía imposible se volvió realidad con una confianza que fue creciendo. Una charla sobre el poder de lanzarse y creer en uno mismo.
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